current_shows

Un Sueño de Vida “The Rising”

September 11, 2011 por Cynthia Bagué - 2 Comments

Cinco años cumplidos y no quiero imaginarme el instante en que deje de mirarme con esa inocencia.

 «¿Tú sabes lo de las dos torres?» Sí, mi amor; lo sé. «¿Cuántas personas se murieron?» Muchas; demasiadas. «Pero, ¿no mataron a niños, verdad?»

ALVING’s Photostream www.flickr.com

ALVING’s Photostream www.flickr.com

Ahí estaba yo, de pie frente a ella, tratando de escoger cuidadosamente mis palabras. Pero esta vez, mi pequeña había logrado dejarme muda. Solo mis pensamientos se fueron.

Era un día perfecto, sin una sola nube en el cielo. La Gran Manzana observaba con dolor un enorme dragón lanzando fuego y cenizas, llevándose muchas esperanzas. Las Torres Gemelas se derrumbaban en medio de gritos y lágrimas que todavía hoy, diez años después, se recuerdan en cada calle, en cada cielo, en cada hombre y mujer, en los ojos de los viejos que nunca imaginaron lo que habían visto, en las preguntas de un niño que trata de entender el mundo en el que está creciendo.

 

Un hombre caminaba por las calles: sus pasos se dirigían sin camino bajo sus pies, la luz se marchó en pleno día —y durante varios días. Desde un auto, alguien le gritó: «Bruce, ¡te necesitamos!»

Su lápiz comenzó a escribir casi por sí mismo, su guitarra lloraba lo que el alma no podía y transformó el llanto en magia, porque el dolor está ahí y permanecerá para siempre. Pero el mañana llegó y en cada alma que se fue, y en cada alma que se queda, está una fuerza infinita que nos conduce a la luz al final del túnel.

«The Rising» está más allá de lo que se pueda entender con los oídos, porque es un tema escrito del alma para el alma. El espíritu de esta canción encierra cada lamento para convertirlo en leyenda; en una leyenda llena de valor, de una humanidad que se niega a vivir en terror.

Nada volverá a ser igual, pero en «The Rising«, Bruce Springsteen nos recuerda que en la oscuridad y en la tristeza hay un sueño de vida; en el amor, en la gloria y en la tristeza, hay un sueño de vida; en el miedo, en la memoria, en la nostalgia, en el vacío y en la sombra, hay un sueño de vida. Cada alma en vida puede levantar las piedras de sesenta libras y, con nuestro espíritu, comenzar otra vez.

Finalmente, decidí encontrarme con la mirada inocente de mi hija, la misma que había tratado de evitar unos segundos antes. Le di un abrazo muy fuerte y le dije: «Sí, mi amor, muchos inocentes murieron el 9/11. Y hoy mas que nunca, tienes la obligación de ser feliz porque tú eres un sueño de vida.

 

Nota original publicada en  http://www.bluemonkblog.net

via: RockFanSarawak