Cuando era una niña, amaba un poema del mexicano Juan De Dios Pesa. Reír llorando versa en torno a un famoso comediante que podía sacarle una risa desenfadada a cualquier hombre, y sin embargo él era infeliz. Siempre sentí pena por el pobre Garrik, el comediante del poema. Para mí la sonrisa es una…