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Las Piedras Rodantes De Polanco

September 6, 2011 por Cynthia Bagué - 1 Comment

«You’ve gone to the finest school all right, Miss Lonely

But you know you only used to get juiced in it

And nobody has ever taught you how to live on the street

And now you find out you’re gonna have to get used to it…»

—Bob Dylan, «Like a rolling stone»

 

 

Al parecer, el oráculo Bob Dylan visualizó en los años 60 a las «Ladies de Polanco». Conozco bien este perfil dentro de mi sociedad mexicana. ¿Acaso en tu país lo hay también? Esas chicas de mirada dura y brillante, las mismas que despreciaban a un chico porque creían que no las merecía, sobajándolo a lo más profundo del inframundo.

Sí, durante mis años escolares, vi muchos corazones rotos, varias cabezas vacías y rostros sin alma. Siempre me pareció lamentable. Ver a estos seres como piedras rodantes que otros van pateando a su paso, son estorbos en el camino, que pueden distraer por un momento, pero terminan quedando atrás.

ALVING’s Photostream www.flickr.com

Esas tristes figuras acompañadas de sus carteras Prada, las mismas que viven preguntando: ¿en qué universidad estudiaste?, ¿cuál es el mejor antro para engancharse a uno de buena clase?

Siguen rodando por ahí. Peor aún, parece que han evolucionado. Estoy segura de que las reinas descritas por la escritora Guadalupe Loaeza, esas niñas que crecían en un país de ensueño llamado Polanco, seguramente estarían ruborizadas ante el vídeo de la damas de Polanco. Es indignante: dos mujeres imprudentemente acompañadas por el alcohol, tratando de humillar a seudo-defensores de la ley, apabullados de terror ante su inexorable léxico. Y su posible parentesco con algún poderoso del país, con la capacidad de arrebatarle su modus vivendi.

No se me ocurre un mejor ejemplo de lo que mi madre llamaría la »miseria humana». El desprecio por las personas de la clase trabajadora y su deseo de humillar a la autoridad para sentirse mejores que ellos… aunque evidentemente no lo son.

Al quedar expuestas ante su propia vulgaridad, las ladies de Polanco lo han perdido todo. Por mi parte, su recuerdo está íntimamente ligado con el de una roca rodando en el camino.

 «When you got nothing, you got nothing to lose/ You’re invisible now, you got no secrets to conceal.»

 Oh Dylan, tus musas siguen vigentes.

 

 

 

 

 

Nota original publicada en  http://www.bluemonkblog.net

Foto Principal: ALVING’s Photostream www.flickr.com