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Hasta El Límite

July 28, 2011 por Cynthia Bagué - 21 Comments

“Si me miras fijamente, si te adentras en mi mente, si aproximas tus latidos a este loco corazón”.  

Era un largo invierno, esa mañana me miré al espejo, como tantas veces. Desde niña buscaba descubrir si había algo oculto en la oscuridad de mis ojos. Traté  nuevamente y encontré el reflejo de mi imagen en ellos. Sonreí, llegó la hora, tomé el tiquete de autobús y salí directo a encontrarme con mi vida.

Llevaba unos meses de haber llegado a Miami: ahora todo era diferente. Pensé que solamente estaría un par de semanas en esta ciudad para colaborar con otros compositores y así “ganar mi primer millón”.  En verdad, todavía no sé lo que estaba pensando. ¿De verdad creí que en dos semanas sucedería?FullSizeRender

Ese año me habían grabado varios temas en México, pero yo estaba más enfocada en retomar mi carrera como presentadora de televisión. Para ese tiempo, llevaba un par de años fuera de las cámaras, así que antes de continuar con mis planes, decidí hacer una pausa precisamente en Miami, crear música y después volver a casa.

Luego de un par de semanas en la ciudad, me di cuenta que tenía un espíritu que abrazaba el deseo de crecer. Entonces, volví a México, pero sólo para hacer mis maletas, buscar la bendición de mi madre, el abrazo de mi padre y abandonar lo que hasta ese momento llamaba mi vida para volver al país de las oportunidades. Sabía que tenía mucho que perder, pero intuía que tenía mucho más por ganar.

Meses después, comencé  a extrañar profundamente mi vida en México: mis amigos, mi barrio, mi familia; es decir, todo aquello que para mí representaba “estabilidad”. Me había gastado todos mis ahorros y entonces caí en cuenta de que me había convertido en una inmigrante.

Luigie González es un compositor y productor joven, con un entusiasmo increíble. Había colaborado en el disco de Juan Gabriel, “Abrázame muy fuerte”, y era la primera vez que escribíamos juntos.

“¿Para quién vamos a escribir?”, me preguntó.

Todavía puedo sentir una suave brisa en mi cara y las emociones a flor de piel: las palabras me brotaban y los ojos se me llenaron de lágrimas. Pero la música comenzó a fluir de inmediato, asistida por el entusiasmo, las ganas, la magia de crear.

“No sé para quién podemos escribir”, le dije, “pero quiero hablar de cuando sientes que has llegado al límite de tus fuerzas”.Screen Shot 2016-02-24 at 9.01.32 PM

Luigie tomó la guitarra y comenzó a soltar notas. “Hasta el límite del cielo yo llegué”, fue la primera frase que salió de mí. “Hasta el límite el infierno yo toqué”, agregó él.

Caminando como dos locos alrededor de la piscina, en una suerte de danza dirigida por la pasión musical, Luigie y yo éramos dos personas convirtiéndonos en una sola, casi adivinando nuestras palabras, haciendo que la canción cobrara vida propia.

“Que a veces salgo a la calle y no reconozco a nadie, y me encuentro de pie sin poder entender cómo fue que llegué”.

Era una revolución de sentimientos transformados en canción, me sentí como una adolescente que se encuentra en un punto donde debe definir por donde continuar.  Fué una catarsis que me llevó a recuperar mis fuerzas y ya con la mente clara pude continuar el  camino que hoy me trajo hasta aquí.

Unas semanas después de haber escrito esa canción, recibí una llamada. En ese momento había comenzado a trabajar en un modesto canal de televisión local; un trabajo que aún no me pagaba pero que me permitía  retomar lo que había dejado inconcluso en mi país.

“Myriam , ganadora de la primera generación de la academia grabó ‘Hasta el límite’”, me dijo la voz al otro lado de la línea telefónica. O algo así: yo sólo recuerdo que grité como una loca. Seis meses después, el tema se estaba escuchando en las estaciones de todo México; fue uno de los temas más sonados del verano de 2006.  Yo no estuve en mi país para vivirlo, pero mi familia,  mis amigos y ex compañeros de trabajo,  me llamaban y escribían contándome que la canción estaba sonando en todas partes. “¡Es un éxito!”, me decían.

Fue la música lo que motivó que hiciera mi primer show de televisión en Estados Unidos. Es la música la que me ha impulsado a escribir este blog. “Hasta el límite” se ha convertido en un himno que me recuerda que lo maravilloso de la vida es poder reinventarte sin importar el obstáculo que tengas en frente.

El 20 de julio pasado,  Myriam se convirtió en madre de un precioso bebé: Frank Alejandro. Gracias a las redes sociales, hemos estado en contacto durante las últimas semanas.  Sus fans me han pedido que cuente la historia de una de las canciones más emblemáticas de su carrera y por eso la comparto.

Hoy entiendo que todo en la vida es un proceso: uno pasa por etapas y lo importante es vivirlas siempre con la mayor intensidad, llegando al límite de tus fuerzas. De otra manera, nada tendría sentido.

http://www.youtube.com/watch?v=I_DqVRdhv1c

 ** Mi especial agradecimiento a Eliseo Cardona por editar esta nota**