Desde Mi Cielo

Desde Mi Cielo

July 26, 2011 por Cynthia Bagué - 1 Comment

Siempre he tenido claro que la muerte es tan natural como la vida, que finalmente al nacer, morir es nuestra única certeza. Pero hay gente que muere de maneras poco naturales. Son muertes que cuenta mucho trabajo imaginar.

Pienso en esto después de ver la película “Desde mi cielo”  y quedar sacudida con la realidad que se presenta en su fantástica fotografía.

El argumento de la película no es la muerte en sí, sino el momento en que la enfrentamos. No creo equivocarme al decir que la mayoría quisiéramos que la muerte nos visitara en la vejez, mientras estamos durmiendo, o rodeados de los seres a quienes hemos amado. Pero, desafortunadamente, la muerte en ocasiones sorprende en situaciones desagradables, dejándonos con un espíritu de dolor y frustración. Puesto de manera simple: no es fácil asumir la ausencia de un ser amado.

Y sin embargo, la muerte nos acompaña a cada paso: nos vela como enamorada despechada, nos vigila al manejar nuestro auto, al cruzar una calle, incluso cuando nos bañamos en la ducha. Poco importa la religión que profesamos, todos tenemos que enfrentarla.

Desde luego, perder a un ser querido es terrible, pero es difícil describir el dolor de perder a alguien a manos de quien se cree con una verdad superior, que decide matar deliberadamente, sin el menor respeto ante la vida.

Las tragedias que escuchamos, leemos o vemos cada día, son cada vez más burdas e imposibles de entender: un terrorista en Oslo que le apaga la vida a 76 personas (la mayoría jóvenes), los miles de muertos por la violencia desatada por la lucha contra el narcotráfico en México, las muertes por odio racial, las niñas y niños asesinados en el mundo, las muertas en Ciudad Juárez, la guerra Santa. Todos y cada uno de estos acontecimientos trascenderán como una terrible leyenda que se contará a la mañana siguiente.

Esas voces son verbo y sustantivo; cada una, con nombre propio y apellido, comenzarán a formar parte de las estadísticas. Pueden que las cifras pasen a ser abstractas, pero cada pérdida es dolorosa. Tanto que la mayoría de nosotros en ocasiones preferimos (y me incluyo) voltear la cara hacia el otro lado.

No pretendo ponerme fúnebre; es sólo que al ver la historia de esta película, sentí un gran dolor, un dolor tan fuerte que sólo podía podía la palabra “compasión”. Compasión por aquel que vemos a diario, pero que casi ni conocemos; compasión por nuestros hijos, por nuestros padres, por nosotros mismos. No importa nuestra creencia religiosa o dónde vivimos, tener compasión por el que no sabe, el que cree que todo lo sabe, compasión por el que ha dejado de ser, y también por el que nunca ha sido.

Y no me refiero a una caridad paternalista: me refiero a la justa claridad que nos merecemos todos. La claridad que nos da la propia vida.

Sacude enfrentarse con los sentimientos que afloran al ver una película, pero si tan sólo logramos por un momento conectarnos conlas necesidades de esa otra persona a quien no conocemos, sentirnos solidarios con lo que está viviendo, tal vez –y sólo tal vez-, podríamos comenzar a cambiar el mundo. Al fin y al cabo, todos los niños son nuestros niños.

O como diría el poeta Javier Sicilia: “No todos los padres son poetas, pero todos los hijos son poesía”.

*  “Desde mi cielo” (The Lovely Bones 2009)  escrita y dirigida por el mismo equipo de “El Señor de Los Anillos”  encabezado por Peter Jackson.

 ** Mi especial agradecimiento a Eliseo Cardona por editar esta nota**