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Te Sigo Amando

October 18, 2011 por Cynthia Bagué - 2 Comments

Nunca he dado la espalda a mis raíces. Y esto de ser mexicana me sigue llenando de orgullo. El próximo mes cumpliré un año más viviendo en Miami: en esta joven ciudad he tenido la fortuna de conocer gente maravillosa, especialmente de Latinoamérica. Aunque mi acento no me delata fácilmente, debo decir que en cuanto me encuentro con cualquier mexicano, un «chip» en mi cabeza hace «clic», e inmediatamente me conecto con México como si nunca hubiese salido de allí. Lo diré con profundo sentido patriótco: no importa lo que se diga del narcotráfico, de la contaminación, del caos político… México es especial. No exagero al decir que cuando se nace mexicano, se muere siendo mexicano… aunque se asuma otra nacionalidad.

Mi orgullo tiene que ver con una relación muy profunda con la tierra, que se hace notar sobre todo en la sazón culinaria, en el gusto por las aguas de los mares, de los ríos, las lagunas. Como a todo mexicano, la música tradicional de mi país me hace sentir que regreso a un lugar que conozco casi a ciegas, o que al menos puedo recorrer con todos los sentidos. Esa música sostiene el alma de canciones que hablan de amores y describen el corazón de un pueblo. Tanto mejor si las escucho con un shot de tequila (y para no ser pichicatos, la botella completa verda’ de Dios).

Ese delicioso néctar del agave es el mejor compañero cuando escucho música mexicana; quizás por eso no la escucho tan a menudo como quisiera, porque de inmediato siento un nudo en la garganta que solamente el buen tequila me ayuda a diluir. Cosa curiosa: de inmediato empiezo a transpirarlo e incluso a sentirlo brotar por mis ojos, hasta que siento muy nublada la mirada y termino sumergida en un océano de sensaciones que supongo están impresas en mi piel desde el momento en que nací; tal vez desde el momento que me engendraron.

Aunque no suelo ser fan de un artista en particular o de un solo compositor, sí soy fan de algunos temas maravillosos que me hacen vibrar en cada acorde. Será porque mi vida se destila en esas canciones. Ahora mismo siento que México me está cantando, que me dice a gritos: «Que seas muy feliz, estés donde estés, cariño… no importa que ya no vuelvas jamás conmigo…»

«Te sigo amando» es una de las canciones mexicanas que más siento en las venas. Los que me conocen saben que disfruto mucho cantar, pero a mí es imposible interpretar este tema: es mucha la nostalgia que se despierta en cada nota, en cada palabra…

Creo que lo más rico de una canción es que permita conectar con un espíritu noble. En verdad, poco importa la nacionalidad o la música que prefieras escuchar. Tampoco importan las razones. El corazón tiene una lógica que se impone siempre sobre la lógica de la cabeza. Confieso que hoy, mientras conducía mi auto hacia el trabajo, esa canción me hizo pensar en México. Y al pensar en mi país, en las cosas lindas que me ha dado, en los elementos que forman mi identidad y sensibilidad, me digo que no puedo menos que sentirme a gusto. Yo también te sigo amando, México.

 

 

Nota original publicada en  http://www.bluemonkblog.net

Foto Principal: ALVING’s Photostream www.flickr.com